lunes, 16 de julio de 2012

Comunicación y Oportunidad. Fábula: La Ostra y el Pez

¿Por qué perdernos la belleza de una ostra cuando podemos contemplarla desde su interior?



Érase una vez una ostra y un pez.
La ostra habitaba las aguas tranquilas de un fondo marino. Su belleza, colorido y armonía de movimiento era tal que llamaba la atención de todos los animales que pasaban por allí.
Un día, pasó un pez y quedo prendado al instante. Sintió el fuerte impulso de llegar hasta ella, y al tratar de llegar a su corazón, está se cerró y con ella, sus valvas. Por más que el pez intentó abrirlas, con sus aletas y boca, ella más fuerte se cerraba.
Entonces se alejó, pensando que cuando la ostra se abriera aprovecharía un descuido para entrar pero sus intentos fueron en balde. El pez, triste, se preguntaba ¿por qué la ostra le temía? ¿cómo podría decirle que lo que deseaba era conocerla y no causarle daño alguno?, ¿cómo decirle que lo único que deseaba era contemplar aquella belleza y compartir las sensaciones que le causaban?.
Entonces decidió pedir ayudar a otros peces que destacaban por su habilidad para abrir ostras pero mientras se dirigía hacía ellos pensó que lo mismo estaban ocupados en otras cosas y no podrían ayudarle. Entonces decidió que antes de hablar con ellos, hablaría con otros que les conocían y que podrían aconsejarle cómo presentarse y dirigirse a ellos.
Y así lo hizo.
-Hola -dijo el pez-. ¡Necesito vuestra ayuda! Siento grandes deseosde conocer una ostra gigante pero no puedo hacerlo porque cuando me acerco cierra sus valvas. Sé que vosotros sois muy hábiles y vengo a pediros ayuda- Les expresó las dificultades que tenía y los intentos fallidos que había tenido, así como la sensación de impotencia y de abandono.
Los peces le escucharon con atención, entendiendo su malestar y le felicitaron por su interés y por el hecho de haber pedido ayuda. Le contaron como ellos habían aprendido de otros peces y era cuestión de entrenamiento y práctica. A veces también les costaba abrir alguna ostra pero en vez de desanimarse, lo intentaban con más ahínco.

-Algo importante es que tienes que conseguir que la ostra tenga el deseo y las ganas de comunicarse contigo.
-¿Cómo puedo lograr ese deseo?
-De la mismas forma en que lo has hecho con nosotros.
-¿Cómo?
-Diseñando un plan de acción. Para hablar con nosotros, buscaste información sobre nosotros, te informaste de cuándo era el mejor momento para abordarnos y qué decirnos. La forma en que te dirigiste a nosotros nos gustó, lo hiciste de forma honesta y sincera, nos pediste ayuda y nos agradó el reconocimiento de nuestra competencia. Tu mirada iba acorde a lo que decían tus palabras.
-Pero no conozco el lenguaje de la ostra, ni sus costumbres, miedos, ni lo que le agrada.
-Pero ya has empezado con tu plan de acción. El primer paso ha sido visitarnos para darte toda esa información.
Y comenzaron a asesorarle. Tras varias semanas de observación, aprendizaje y entrenamiento, el pez pudo por fin disfrutar con aquella bellísima ostra.

El mensaje será interpretado de una forma u otra en función de cómo nos dirijamos a nuestro interlocutor. Y no sólo es importante, la parte verbal (qué decir) sino que el cómo lo digamos, en qué contexto, si nuestras palabras son cohrentes con nuestras expresiones y emociones, etc., determinarán en buena medida el resultado de esa interacción.

Y del mismo modo, la interpretación que demos de las diferentes situaciones influirá en nuestro aprendizaje y desarrollo. Si ante un problema nos venimos abajo, nos encontraremos con sentimientos de fracaso y deazón. Pero si el problema los vemos como un reto, como una oportunidad, nos asaltarán sentimimientos de superación, de crecimiento y de aprendizaje. Muchas veces es importante recordarnos que incluso una patada en el culo, nos empuja hacia delante.
¿Cómo minimizar los riesgos de un posible fracaso? Evaluando el contexto y diseñando un plan de acción. Pide ayuda si lo necesitas porque, de esa manera, la respuesta que obtendrás será de colaboración. No olvides que la empatía es una de las claves para una eficaz comunicación interpersonal.

lunes, 9 de julio de 2012

¿El olor como promotor de la acción?

Desde hace poco más de dos meses, trabajo en plena calle Gran Vía. Desde entonces, por las mañanas a la salida del metro y por las tardes cuando salgo de trabajar, siempre paso por una conocida marca de ropa que con su olor, me invita a entrar. Lo curioso es que percibo el olor metros antes de llegar al local.
Se ha convertido en un olor familiar que coincide con un par de minutos antes de entrar al trabajo, es como una especie de hábito, el momento agradable antes de entrar para llegar de mejor humor.
Eso me llevo a la siguiente pregunta: ¿Cómo nos influye el olor en nuestra conducta de compra o simplemente en nuestro estado emocional?
Una investigación que se llevo a cabo en la Universidad de Rockefeller sobre las capacidades de afectación y recuerdo, concluyó que el ser humano recuerda el 5% de lo que ve, el 2% de lo que oye, el 1% de lo que toca y el 35% de lo que huele.
Bien es sabido que las variables ambientales son muy utilizadas para generar una conducta de compra: el tipo de música, el ambiente, el color, etc. Ninguna variable es dejada al azar.
 El olor, al igual que la música, influye sobre nuestro estado de ánimo y sobre las percepciones y juicios que hacemos de las personas, entornos y circunstancias. La percepción olfativa actúa sobre el cerebro con un impacto emocional mucho más profundo que la visual y auditiva, está directamente relacionado con el sistema límbico, una de las partes más antiguas del cerebro y que están relacionadas con las emociones, la motivación y la memoria, es donde se procesa la información, donde se manejan las respuestas instintivas o automáticas y es la parte menos vinculada con el pensamiento consciente o la voluntad.
¿En algún momento has sido consciente de que actuabas movido por algún olor?

lunes, 2 de julio de 2012

Soy asi y no puedo cambiar...¿o sí?

«Nadie puede convencer a otro de que cambie. Cada uno de nosotros custodia una puerta del cambio que sólo puede abrirse desde adentro. No podemos abrir la puerta de otro, ni con argumentos ni con apelaciones emocionales» (Marilyn Ferguson)

La afirmación “Yo soy así y no puedo cambiar” solemos utilizarla muy a menudo. Es una justificación que nos damos a nosotros mismos y a los demás donde queda explícita la intención de que ni siquiera vamos a intentarlo. Esto es uno de los grandes problemas que surgen en las relaciones interpersonales cuando una persona pone toda su intención en cambiar las cosas “malas” de la otra, sin darse cuenta que son esfuerzos en balde pues hasta que el propio implicado/-a no se decida, el cambio no llegará. Entonces surgen para uno y para otro, sentimientos de frustración, rabia y enfado; malos compañeros en nuestro viaje vital y emocional.
Normalmente transferimos que determinadas conductas implican que somos de tal o cual manera y es ahí donde reside la complejidad del cambio porque atribuimos una causalidad estable e innata en la persona.
Desde que nacemos, avanzamos.
Nos vamos adaptando a la sociedad en la que vivimos, aprendemos lo que está bien y lo que no, lo que se puede hacer y lo que no es propio y vamos adquiriendo una serie de valores y actitudes ante la vida. Todo nos determina, incluida nuestra historia vital.
Si esto es así, ¿a qué edad dejamos entonces de cambiar, de evolucionar?
¿Por qué nos agarramos a un clavo ardiendo a pesar de las llagas que nos genera, si a lo largo de nuestra vida y según nuestras experiencias vitales y personales, seguimos evolucionando?
Utilizando la metáfora de la llaga, entendida como la zona de confort donde vivimos diariamente, tenemos dos opciones:
1.      Decidir curarla, a pesar de que eso implique un sufrimiento a corto plazo (desinfectar, curar, cicatrizar) pero grandes beneficios a largo (equilibrio, felicidad, desarrollo)
2.      Pasarnos la vida con la llaga pues aunque nos moleste ya forma parte de nuestro cuerpo. Viviremos entonces con miedo y resignación.
¿Que podemos hacer en la relación con los otros?
*Aceptar a las personas tal y como son.
*Cuando queramos decirle algo a alguien utilizar la estrategia Expectativas vs Compromiso: Describe la situación de la forma más objetiva posible, describe el comportamiento y expresa lo que te hace sentir.
*NO etiquetes a la persona, no hables de cualidades personales sino de comportamientos.
¿Y en relación a nosotros mismos?
*Obsérvate y aprende a conocerte
*No dejes que el miedo te paralice y trata de mejorar día tras día, a pesar del esfuerzo que pueda suponerte.
*Descubre tus fortalezas y potencialas.
Cuando una puerta se cierra, no te quedes mirándola pues así, dejas de ver las innumerables puertas que están abiertas.

lunes, 25 de junio de 2012

¿Eres libre en tu interior?. Se Proactivo

La palabra proactividad dentro del entorno empresarial puede entenderse como alta iniciativa, una persona que actúa y va más allá de lo requerido. Es una competencia muy valorada hoy día y desde el punto de vista de los recursos humanos es un elemento distintivo y una ventaja competitiva.

Pero, ¿qué hay de la libertad interior?

Para Stephen Covey, autor del libro Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas, la proactividad debe provenir del interior y cada persona es libre para responder ante un estímulo. Cada una de esas respuestas nos ha llevado a donde estamos hoy pero ni mucho menos determinará donde estemos mañana. Por tanto, para él, el término proactividad alude al hecho de ser conscientes y responsables de todas y cada una de nuestras decisiones para seguir avanzando y no estancarnos en la pasividad. A veces nos excusamos en las circunstancias externas para no hacer nada, nos limitamos o nos debamos llevar por el río que supone nuestra vida por miedo a no saber nada pero ¿lo hemos intentado?. Y aún intentándolo y fracasando en una primera instancia, ¿hemos seguido luchando o nos hemos dejado llevar por la corriente? La respuesta a esta pregunta determinará tu situación actual y probablemente tu situación futura. 

Tendemos a pensar que ciertas competencias o habilidades son innatas, se tienen o no se tienen, pero en la inmensa mayoría de los casos, tenemos la llave de nuestro propio cambio. Podemos aprender a ser proactivos y a tener iniciativa, para ello un primer paso es la autoconciencia sobre nosotros mismos, sobre nuestros actos, emociones y pensamientos. Es ahí, donde reside la base de la proactividad entendida como "libertad interior".

¿Cómo abordas los problemas o las oportunidades?, ¿tomas decisiones facilmente? ¿tratas de anticiparte a situaciones futuras, a corto, medio y/ o largo plazo?

Somos nosotros los que limitamos nuestra realidad y aunqeu es verdad que hay ciertas normas, obligaciones o limitaciones sociales que debemos cumplir, lo importante es seguir luchando, tomando consciencia y decisiones acordes a nosotros mismas y sorteando todos los obstáculos que se pongan en nuestro camino porque por mucho que no queramos la vida es una carrera de obstáculos y la meta de cada uno dependerá de cómo nos hayamos enfrentado a ellos.

lunes, 18 de junio de 2012

Cuencos Tibetanos y Bienestar. Terapia del Sonido

El otro día asistí a un concierto de cuencos tibetanos en Madrid. Nunca había estado y aunque había oído hablar de ellos, no sabía muy bien los beneficios y el origen de los mismos.

Al entrar en la sala, el terapeuta nos recomendó tumbarnos e incluso si queríamos taparnos. El concierto se inció con una leve meditación basada en la respiración (visualizando una luz blanca que nos envolvía al inspirar y una luz negra al expulsar). Después y con los ojos cerrados nos dejamos absorber por el sonido.

La sesión duro unos 45' aproximadamente y según comentamos después, las sensaciones son variopintas y cambian de una persona a otra: se puede experimentar frío/calor, dolores (pues las ondas van atravesando cada uno de nuestros chakras y generan liberación y sanación de energía), podemos ver imágenes, colores y llegar incluso a estapas más profundas donde podemos expandir nuestra conciencia hasta llegar a ....
La sensación fue de relajación y de paz.
Mi experiencia fue muy positiva, es algo distinto, armónico que como plan para iniciar un sábado tarde es muy recomendable. El precio es bastante asequible y la experiencia distinta a lo que podemos acostumbrar en la sociedad occidental.

Tradicionalmente se utilizaban para la meditación y la sanación y puede decirse que es una técnica milenaria que se engloba dentro del concepto de Terapia del Sonido. En ella, se utiliza la energía del sonido para promover el bienestar, la meditación y la expansión de la conciencia.

El efecto se produce como consecuencia de las ondas vibracionales que produce el sonido de los cuencos (principio de resonancia). Esa vibración pasa a lo largo de todo nuestro cuerpo limpiando, desbloqueando y liberando energía pues incluso las frecuencias que escapan de nuestra percepción consciente, ejercen un efecto armónico sobre nosotros.


lunes, 11 de junio de 2012

Principios Reiki, Principios para la Vida Cotidiana

"Las palabras carecen de sentido si no se convierten en hábitos, en actitudes"

Si nos paramos a analizar nuestro Sistema de Salud, casi el 90% de los recursos se invierten en curar la enfermedad y el porcentaje restante en mecanismos de prevención pero, ¿no sería más eficaz si lo hiciésemos al revés? Porque como dice un refrán popular más vale prevenir que curar, ¿Por qué entonces no lo hacemos? ¿Por qué entonces sólo tratamos de sanarnos cuando estamos enfermos pero mientras estamos sanos no tratamos de prevenir las enfermedades?
Esta prevención es la que tratan de alcanzar los cinco principios que sigue el Reiki (Ver post sobre Qué es Reiki). Principios que deberíamos tratar de poner en práctica diariamente como mecanismo para prevenir enfermedades y bloqueos energéticos.
Sólo por Hoy:
Ólvidate del pasado y del futuro porque ló único que tenemos es el hoy, el ahora. Por eso deja de preocuparte por lo que ocurrió o lo que puede ocurrir y céntrate en lo que pasa en este mismo instante.
"Si quieres saber cómo fue tu pasado, mira quien eres hoy. Si quieres saber cómo será tu futuro, mira lo que estás haciendo ahora"
1. No te enfades
La cuestión nos es reprimir las emociones, negativas o positivas, sino dominarlas. De ahí que el primer principio sea este, sólo por hoy no te enfades, algo puede frustrarnos, molestarnos pero debemos buscar la solución y no dejarnos llevar por la rabia (Ver post No reprimas tus emociones, domínalas)
2. No te preocupes
Si tienes un problema y no tiene solución ¿Por qué te preocupas? y si tiene solución, ¿Por qué te preocupas?
La preocupación engendra más preocupación y no aporta nada. Ante las adversidades, no te dejes minar y busca soluciones.
3. Se agradecido con la vida
No te centres en lo que no tienes, sino en lo que tienes. Al final del día haz un repaso mental por todas las cosas buenas que te han pasado ese día. A veces nos metemos en la rutina y en los problemmas y preocupaciones y dejamos de lado los pequeños detalles que nos hacen sonréir. Te propongo que intentemos centrarnos en esos detalles y dejemos en segundo lugar el ruido sin sentido de las preocupaciones.
4. Trabaja honradamente
Trabaja como si no te importara no trabajar, hazlo con honradez y deja atrás el miedo. Porque como escuché a alguien una vez, hasta una patada en el culo, te empuja hacia delante.
5. Se amable con los demás
No hagas lo que no te gustaría que te hicieran y no trates a los demás como no quieres que te traten a ti. Siempre hay formas de decir las cosas, de dar feedback y lo importante es construir relaciones positivas porque el mundo es un espejo, si le sonríes, te sonréirá.

"Si no encontramos la felicidad en nosotros mismos, no la encontraremos en ningún lugar"

lunes, 4 de junio de 2012

No reprimas tus emociones, dóminalas.

Cuenta una vieja leyenda:

Un padre para tratar de enseñar a su hijo a controlar su mal genio, le pidio que cada vez que perdiese la paciencia, clavase un clavo detrás de la puerta.
El primer día el niño clavo 37 clavos. A medida que aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos. Con el tiempo, descubió como le resultaba más fácil controlarse que perder los papeles y después clavar los clavos.
Cuando llegó el momento en que pudo controlar su carácter durante todo el día, fue corriendo a informar a su padre. Éste, entonces, le sugirió que quitase un clavo de la puerta cada día que lograse controlar su carácter.
Los días fueron pasando y al final, el niño pudo informar a su padre que ya no había más clavos en su puerta. Entonces, su sabio padre le tomo de la mano y llevándole a la puerta áñadió:

"Hijo mío, veo que has trabajado duro, pero mira todos estos agujeros. Nunca más será la misma puerta. Cada vez que pierdes la cabeza y sientes rabia, dejas cicatrices. Tú puedes insultar a alguien y retirar el insulto pero, dependiendo de la manera en que hables, puedes ser devastador y hacer que la cicatriz sea para siempre pues una ofensa verbal puede ser tan dañina, o más, como una ofensa física"

Siempre se ha dicho que cuando algo nos enoja es mejor dejar pasar el tiempo y pensar las cosas en frío porque en caliente podemos decir/ hacer algo de lo que después nos arrepintamos. Y de ahí, la moraleja de la leyenda.

La clave no es reprimir nuestra emociones pero tampoco dejarnos llevar por ellas, sino dominarlar, aprender a controlarlas. Este, resulta otro aspecto clave en la denominada Inteligencia Emocional,

El sentimiento del enfado o de la rabia es un de los más persistentes y complicados de controlar porque va acompañado de una escalada de pensamientos difíciles de detener y donde la aparición de uno nuevo genera aún más rabia e irritación. En este sentido, el monólogo interno que genera alienta el enfado y proporciona argumentos cada vez más convincentes.

Posibles Técnicas:
1. Enfriamiento/ Distracción. Toda emoción va acompañada de una reacción fisiológica. Por tanto, hay que detener esa excitación ligada a la descarga adrenalínica en un entorno sin peligro (P.ej: en vez de llegar a una discusión acalorada de pareja, es mejor irse a dar un paseo a solas y una vez nuestra activación baje, sentarnos más calmados a hablar de lo ocurrido pues quedarnos en la situación retroalimentará la activación y cada vez estaremos más enfadados)

2. Aprender a identificar signos de ansiedad, reacciones del cuerpo, situaciones, imágenes y pensamientos que nos llevan a estados de enfado o rabia para poder aplicar técnicas de distracción. Esto se puede hacer mediante el empleo de autorregistros, cuando algo nos enfada debemos anotar lo que ha ocurrido, el sentimiento y conducta anterior, el durante y el posterior. Anota el pensamiento, la emoción y la conducta; así como lo que lo ha generado. Con esto podremos identificar esos signos y posteriormente podremos trabajar en qué medidas podemos tomar para evitar dejarnos llevar y aprender a dominar cada una de nuestras emociones.

3. Técnicas de relajación para conseguir aplacar nuestra mente y nuestro cuerpo. 

4. Ejercicio Físico. Está más que demostrado el beneficio de hacer deporte para la salud física pero también para la salud mental. El ejercico nos ayuda a liberar todas las toxinas que vamos acumulando a lo largo del día y ante situación donde podemos vernos dominados por nuestra emociones, estaremos más calmados para afrontarlas de forma positiva.

5. Postura crítica. Tratemos de buscar nuevos marcos de interpretación, también válidos que nos ayuden a ver la realidad con un nuevo prisma, con nuevas gafas. Para esto puede ayudarnos, el autorregistro del que hablábamos antes, ver cómo hemos actuado, cómo hemos pensado y qué hemos sentido y cambiar la postura: cómo podríamos haber interpretado la situación desde un punto de vista más constructivo y eso a qué conducta, pensamiento y emoción nos hubiese llevado. 

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