lunes, 24 de septiembre de 2012

Contagio Emocional

En su libro, Inteligencia Emocional, Daniel Goleman escribe el siguiente relato para comenzar su exposición sobre el denominado Contagio Emocional:
 
 
"Al comiento de la guerra de Vietnam, un pelotón norteamericano se hallaba agazapado en un arrozal luchanco cuando, de repente, una fila de seis monjes comenzó a caminar por el sendero elevado que separaba un arrozal del otro.
 
Serenos y ecuánimes, los monjes caminaban en perfecta línea recta mientras atravesaban el sendero que cruzaba la línea de fuego. Por extraño que parezca, nadie les disparó un solo tiro y una vez concluido su camino por el sendero, ninguno de los dos bandos quiso seguir combatiendo, por lo menos ese día.
 
Este valiente y silencioso desfile de los monjes apaciguió a los soldados, de ambos lados, en pleno campo de batalla ilustra uno de los principios fundamentales de la vida social: el hecho de que las emociones son contagiosas"
 
 
Evidentemente y tal y como continúa su relato este contagio suele ser más sútil y forma parte del intercambio que tiene lugar en todo encuentro interpersonal.
 
Este contagio nos permite entablar relaciones afectivas, de afiliación y de cercanía pero también nos permite identificar aquellas personas a las que, aunque no sepamos por qué, rehusamos estar cerca. Y es más, este tipo de contagio es el que en un momento dado nos permite utilizar para poner en práctica nuestra habilidades de persuasión e influencia (Ver post sobre Mirroring)
 
 
Ser conscientes de esa idea puede ayudarnos a mejorar nuestras relaciones y a afrontar de una forma mucho más eficaz cualquier situación de conflicto.

 

lunes, 17 de septiembre de 2012

Todo lo que buscas está en tu interior

"Un anciano soño durante varias noches que si viajaba a Praga y llegaba hasta un puente sobre un río, encontraría un frondoso árbol. Soñó que sí él mismo cavaba un pozo al lado del árbol, encontraría un tesoro que le traería binestar y tranquilidad para toda la vida.
Seguido por el sueño, emprendió su viaje.
Al llegar a Praga comenzó su búsqueda, como no había muchos ríos ni muchos puentes, pronto econtró el lugar que buscaba pero había un problema que no había aparecido en su sueño: el lugar estaba custodiado día y noche por un guardia imperial.
El guardia al verle durante varios días mirando en su dirección, fue a preguntarle y cuando el viejo le contó el cuento, el guardia rió y le dijo: "has viajado mucho por una estupidez, desde hace 3 años yo sueño con un viajo llamazo Izy, dejaba de su cocina hay un tesoro enterrado también ¿crees que debería ir a buscarlo?"
(Él se llamaba Izy)
El viejo volvió a su casa y al llegar, cavo el pozo bajo su cocina y allí enterrado encontro su tesoro. Siempre había estado allí enterrado"

Con este cuento Jorge Bucay habla de cómo todo lo que buscamos fuera debemos, en primera instancia, buscarlo dentro. Nadie tiene las respuestas de nuestras preguntas salvo uno mismo, lo que ocurre es que muchas veces mirar dentro de nosotros es algo que incomoda pues podemos ver cosas que no queremos, detalles que no nos gustan o aspectos que nos hacen daño. Ahí radica nuestra fortaleza y nuestra capacidad de mejora constante.

lunes, 10 de septiembre de 2012

El Prisma Positivo de las Críticas

¿Cómo te enfrentas a las críticas? ¿Por qué hay personas que parece que no les afecta nada y otras se hunden?
En primer lugar, puede hacerse una clasificación de las críticas a través de dos ejes diferenciadores:
 
1. El receptor de la crítica, el cuál puede tomársela como una ataque contra su persona y por ende un ataque al auto concepto, a la auto estima y a la auto confianza; o puede tomársela como una oportunidad para aprender, mejorar o incluso para marcar nuestra posición.
El primer grupo puede tener cualquier reacción desde la mera pasividad, el abatimiento hasta llegar a la agresividad. Cualquier de estas reacciones tiene un impacto en la calidad de nuestras relaciones, de nuestra imagen y de la percepción que tenemos de nosotros mismos.
Mientras que el segundo grupo, pondrá en práctica sus habilidades sociales que le permitirán entablar comunicaciones asertivas e inteligentes desde el punto de vista emocional.
2. El emisor, quien puede utilizar la crítica de forma destructiva (con el objetivo de hundir al otro y sentirse superior) o de forma constructiva (donde se enseña a aprender de los errores)
La diferencia entre una y otra puede residir en el hecho de centrarse en hechos objetivos y justificables o en juicios personales ("eres...").
 
¿Se puede hacer algo al respecto?
Se pueden hacer muchas cosas, algunas:
* Si la crítica es constructiva y objetiva, escúchela, acéptela y actúe en consecuencia. Puede ser por algo que se nos ha pedido y no hemos hecho o no lo hemos hecho del todo bien.
*Si la crítica aún siendo constructiva, emite también juicios personales (normalmente aparece en discusiones o conflictos), omita esos juicios que pueden deberse a un "calentón" y acéptela.
*Utiliza las preguntas. A veces antes las críticas, la persona que la emite utiliza un juicio sobre nuestra persona ("no da para más"). En esos casos, utiliza la pregunta para el otro objetivice ese juicio. Si lo hace entenderemos que la crítica intentaba ser constructiva sino, simplemente había un objetivo de dañarnos.
*Si la crítica no es constructiva lo mejor que puedes hacer es "oídos sordos". Cuando sólo hay una intención de hacer daño, la mejor defensa es la de no prestar atención pues en este caso sólo quedarán reflejadas las propias limitaciones e inseguridades del emisor de la crítica.
*Muestre sus sentimientos y desacuerdos de una forma asertiva, tanto si la crítica es constructiva como destructiva, si en algo no estamos de acuerdo.
*Es importante discernir el fondo de la forma.
*Si la crítica no es constructiva y el único objeto es dañar puedes únicamente sonreír o utiliza la ironía (¿en serio?)
A veces es difícil para algunas personas hacer frente a las críticas. De ahí la importancia de desarrollar habilidades asertivas, fomentar nuestra auto estima y buscar la técnica con la que nos sintamos más cómodos.
Lo fundamental, mantener la calma y el control de la situación. Cuando las críticas tienen afán de ofender puede que nos quedemos callados o seamos pasivos y que decidamos no hacer nada. Esto también tiene solución pues una vez salgas de esa situación, analiza el contenido de la misma y si no estás de acuerdo prepara el "contra ataque". Este se hará utilizando las técnicas de comunicación no violenta (explicando el hecho, demostrando los sentimientos, exponiendo lo que hubiese sido correcto según nuestro criterio y prepararse para negociar o comprometerse según el caso).


lunes, 3 de septiembre de 2012

Mirroring o imitación en la comunicación. ¿Disparidad vs Afinidad?

Morroring o también conocida como la ténica espejo, tiene su base en el puro reflejo o en la propia imitación de conductas, verbales y no verbales, de la persona/-as con las que nos relacionamos a diario. Puede usarse en el ámbito laboral, para generar acercamiento de posturas o incluso para mejorar nuestra capacidad de influencia y persuasión, pero también en el ámbito social y/o personal.
Cualquier situación o interrelación es buena para crear un ambiente de afinidad y confort.
La imitación debe ser imperceptible para el ojo ajeno pues lo que se "copian" son pequeños gestos, movimientos, posturas corporales, expresiones verbales, etc. (por ejemplo, el tipo de inclinación de cabeza, el juego de manos, cómo se coloca en la mesa)
Si se hace correctamente, para lo cuál lo único que hay que hacer es practicar este técnica de forma consciente, generamos en el otro una unión hacia nosotros, aparece un hilo de afinidad, de comodidad, de enlace. Aparecen conexiones interpersonales por familiaridad y se consiguen destensar situaciones conflictivas e incluso dejar de lado posturas defensivas. Conseguido esto, el acercamiento de posturas es fácil.
Si te paras un momento a pensar, seguro que alguna vez ya lo has hecho de una forma no consciente: viendo una película, hablando con tu hermano/a, con un amigo, etc. Por tanto, ¿por qué no ser capaz de sacaerle el mayor provecho prosible?
Si quieres comenzar a practicarlo, es importante que al principio utilices la imitación con comportamientos que la persona acaba de dejar de hacer. Esto es importante porque "el otro" no puede percibir que le estás imitando, debe pasarle desapercibido o incluso debe considerarlo una coincidencia. De ahí, la importancia de la práctica.
Evidentemente esta "copia" puedes hacerla también a la vez. Este sería el siguiente paso. Realiza el movimiento o el gesto cuando lo realice la otra persona.
Esta técnica también es muy buena para gestión de equipos pues una vez se consiguen los otros dos niveles de mirroring puedes utilizar tus comportamientos, gestos y conductas para que sean los otros quien, de forma inconsciente, te imiten a ti.

lunes, 30 de julio de 2012

Merecidas vacaciones

Las vacaciones nos permiten desconectar de la rutina, descubrir lugares nuevos, estar en compañía de familiares y amigos y, sobre todo, disfrutar y descansar. Podemos decidir no hacer nada o hacer todo lo que durante el año no hemos tenido tiempo; pero lo importante es ser capaces de desconectar.
Para ello podemos aplicar los siguientes consejos:
-Dejar todo organizado en el trabajo, sin temas pendientes; así evitarás preocupaciones innecesarias y será más fácil desconectar.
-No prestes atención al móvil, ordenador y/o reloj.
-Fuera preocupaciones, sé flexible con tu tiempo libre y no te impongas horarios o limitaciones; para eso está el resto del año.
-Intenta pasarlo bien y no enfadarte por tontería o banalidades. Busca el lado positivo de las cosas. Haz cosas que nos has podido hacer el resto del año, visita nuevos lugares, organiza planes en compañía, haz deporte, etc.
-Sé consciente que durante el tiempo que estés de vacaciones el ritmo sólo lo marcas tú.
-Dispón los últimos días para ir recuperando pequeñas rutinas y de esa forma evitar la conocida depresión postvacacional y caer en estado de ánimo negativos. Para ello, saca un balance positivo de tus vacaciones e intenta volver con una sonrisa.
A tu vuelta, proponte nuevos objetivos y no esperar al año nuevo para pensarlos. Siempre hay caminos por recorrer que empiezan en el momento que así lo decides.
Nosotros volveremos en septiembre con nuevos post semanales y con nuevos proyectos que os iremos contando.
Ahora ¡a disfrutar!

lunes, 23 de julio de 2012

Eres asertivo. El Molinero y su asno

Por un camino de tierra, sorteando sus curvas y recodos, iba un molinero, su joven hijo y su asno. A poca distancia, varios niños cantaban alegremente, mientras avanzaban dando cabriolas.
Por fin, alcanzaron al molinero, y uno de ellos gritó en son de burla;
-¡Miren a esos tontos! ¡Caminan con tanto esfuerzo junto al asno, cuando podrían viajar sobre su lomo!
Y se alejaron corriendo a través del camino.
-Tienen razón, hijo mío -dijo el molinero-  Ciertamente, somos unos tontos.
Y alzó a su hijo y lo sentó sobre el lomo del asno. Al poco rato, un grupo de labradores dobló un recodo y se topó con los tres.
-¡Mirad! -dijo uno de ellos, señalando al asno y al niño—. Los jóvenes de hoy no tienen la menor consideración por sus padres. Mirad a ese robusto muchacho, cómodamente viajando sobre el asno, mientras su viejo padre va a pie.
Cuando los labradores siguieron su camino, el molinero detuvo el asno y dijo:
-Apéate, hijo. Tal vez tiene razón. Seré yo quien monte.
Subió al asno y así continuaron la marcha. Por el lado opuesto de la colina venía una vieja, que apretaba su chal contra los huesudos hombros.
-¿Cómo puedes dejar que tu fatigado niño corra detrás de ti, mientras tú cabalgas cómodamente? -gritó con desdén al molinero, al pasar.
Avergonzado, el molinero tomó a su hijo y lo sentó tras él, sobre las ancas del jumento.  Apenas habían recorrido unos pocos pasos, alcanzaron a un pequeño grupo de hombres.
-Se ve que el asno no les pertenece- dijo uno de éstos, con tono acusador- De lo contrario, no le quebrarían así el lomo. ¡Pobre animal!
A esta altura, el molinero estaba un poco desconcertado, pero hizo bajar a su hijo, se apeó él mismo del asno y, atándole las patas, cargó al animal en hombros.
El pobre asno se retorcía incómodo, golpeando la espalda del molinero a cada paso.
Cuando cruzaban el puente, el jumento se desprendió de su atadura y cayó al agua. Luego, nadó hasta la ribera y echó a correr por los campos.
Tratando de complacer a todos, el molinero no había complacido ni siquiera a su asno.

Es imposible agradar a los demás y muchas veces actuamos guiados por lo que dicen los unos y los otros, dejando de lado lo que nos decimos a nosotros mismos. Todos tenemos unos valores, un código, unas prioridades y eso determina lo que pensamos, lo que hacemos y lo que sentimos. ¿Por qué entonces, lo dejamos de lado para atender y dar por bueno opiniones y decisiones de los demás? ¿Qué sentimientos nos genera eso? Resentimiento, resignación, frustración, indefensión, etc.
Es aquí donde la asertividad juega un papel importante. Ser asertivo es ser capaz de respetarse a uno mismo, de expresar lo que se siente o se piensa de una forma coherente y adaptada al entorno, sin incomodar a otros y sin crear ningún conflicto o desajuste. Estás personas son francas y sinceras. Tienen la capacidad para decir que no, expresar sus opiniones y defender sus derechos.
Con esta conducta se crean entornos colaboración y respeto mutuos. La conducta asertiva se encuentra en el punto intermedio entre ser agresivo y ser pasivo:
-La persona agresiva no considera los sentimientos y pensamientos de los demás. Estas personas son agresivas desde el punto de vista verbal y, en algunos casos, se puede llegar a ser sincericida. Sueltan lo primero que piensan o sienten sin analizar las consecuencias y sin ajustarlo al entorno y/o persona. La persona cree que está siendo transparente y honesta pero como no lo hace en el momento, tiempo y con la expresión adecuada, tiende a generar el rechazo en los otros.
Evidentemente estas personas pueden conseguir lo que se proponen pero no en un entorno de colaboración y respeto.

-La persona pasiva, por el contrario, no expresan sus verdaderos sentimientos o pensamientos; sobre todo cuando las cosas no están a su gusto. No defiende los intereses personales y se somete a la presión grupal o incluso individual; creando sentimientos de indefensión y resentimiento. Están pendientes del sentimiento de culpa y eso les lleva a seguir el curso marcado establecido por otros aunque vaya en contra de sí mismo.
“La sinceridad son cosas que hay que decir pero también son cosas que hay que callar”

¿Qué podemos hacer entonces? A continuación detallamos una serie de trucos que puestos en práctica pueden ayudarnos a potenciar las conductas asertivas (*)
Banco de niebla y disco rayado: es trabajar con empatía, entendiendo la postura del otro (banco de niebla) pero volviendo en un momento dado a nuestra opinión inicial, repetir la idea cambiando si se considera necesario el argumento (disco tayado).
Entiendo a lo que te refieres y quizás tengas razón….pero lo que yo quiero decir es…
Aceptación simulada: se da a entender que estamos de acuerdo pero sin dar el brazo a torcer, sin cambiar la postura. 

Salidas asertivas: ante errores, críticas o situaciones conflictivas podemos utilizar algunas técnicas que nos pueden ayudar a mostrar nuestra opinión sin perder los papeles:
Utilizando la ironía (ante una crítica nuestras respuesta puede ser, “muchas gracias nunca me lo habían dicho”), el reconocimiento de errores con puntualización  (“Sé que llegue tarde pero siempre soy bastante puntual”), ignorar, romper la comunicación o aplazarla (“Si no te importa lo hablamos luego”, ”A buen entendedor…“)  y el uso de preguntas (nos comentas que no te gusta como trabaja pero ¿qué es lo que no te gusta exactamente?)
 (*Hay que tener en cuenta que para conseguir desarrollar cualquier tipo de habilidad, la práctica constante es requisito imprescindible)

lunes, 16 de julio de 2012

Comunicación y Oportunidad. Fábula: La Ostra y el Pez

¿Por qué perdernos la belleza de una ostra cuando podemos contemplarla desde su interior?



Érase una vez una ostra y un pez.
La ostra habitaba las aguas tranquilas de un fondo marino. Su belleza, colorido y armonía de movimiento era tal que llamaba la atención de todos los animales que pasaban por allí.
Un día, pasó un pez y quedo prendado al instante. Sintió el fuerte impulso de llegar hasta ella, y al tratar de llegar a su corazón, está se cerró y con ella, sus valvas. Por más que el pez intentó abrirlas, con sus aletas y boca, ella más fuerte se cerraba.
Entonces se alejó, pensando que cuando la ostra se abriera aprovecharía un descuido para entrar pero sus intentos fueron en balde. El pez, triste, se preguntaba ¿por qué la ostra le temía? ¿cómo podría decirle que lo que deseaba era conocerla y no causarle daño alguno?, ¿cómo decirle que lo único que deseaba era contemplar aquella belleza y compartir las sensaciones que le causaban?.
Entonces decidió pedir ayudar a otros peces que destacaban por su habilidad para abrir ostras pero mientras se dirigía hacía ellos pensó que lo mismo estaban ocupados en otras cosas y no podrían ayudarle. Entonces decidió que antes de hablar con ellos, hablaría con otros que les conocían y que podrían aconsejarle cómo presentarse y dirigirse a ellos.
Y así lo hizo.
-Hola -dijo el pez-. ¡Necesito vuestra ayuda! Siento grandes deseosde conocer una ostra gigante pero no puedo hacerlo porque cuando me acerco cierra sus valvas. Sé que vosotros sois muy hábiles y vengo a pediros ayuda- Les expresó las dificultades que tenía y los intentos fallidos que había tenido, así como la sensación de impotencia y de abandono.
Los peces le escucharon con atención, entendiendo su malestar y le felicitaron por su interés y por el hecho de haber pedido ayuda. Le contaron como ellos habían aprendido de otros peces y era cuestión de entrenamiento y práctica. A veces también les costaba abrir alguna ostra pero en vez de desanimarse, lo intentaban con más ahínco.

-Algo importante es que tienes que conseguir que la ostra tenga el deseo y las ganas de comunicarse contigo.
-¿Cómo puedo lograr ese deseo?
-De la mismas forma en que lo has hecho con nosotros.
-¿Cómo?
-Diseñando un plan de acción. Para hablar con nosotros, buscaste información sobre nosotros, te informaste de cuándo era el mejor momento para abordarnos y qué decirnos. La forma en que te dirigiste a nosotros nos gustó, lo hiciste de forma honesta y sincera, nos pediste ayuda y nos agradó el reconocimiento de nuestra competencia. Tu mirada iba acorde a lo que decían tus palabras.
-Pero no conozco el lenguaje de la ostra, ni sus costumbres, miedos, ni lo que le agrada.
-Pero ya has empezado con tu plan de acción. El primer paso ha sido visitarnos para darte toda esa información.
Y comenzaron a asesorarle. Tras varias semanas de observación, aprendizaje y entrenamiento, el pez pudo por fin disfrutar con aquella bellísima ostra.

El mensaje será interpretado de una forma u otra en función de cómo nos dirijamos a nuestro interlocutor. Y no sólo es importante, la parte verbal (qué decir) sino que el cómo lo digamos, en qué contexto, si nuestras palabras son cohrentes con nuestras expresiones y emociones, etc., determinarán en buena medida el resultado de esa interacción.

Y del mismo modo, la interpretación que demos de las diferentes situaciones influirá en nuestro aprendizaje y desarrollo. Si ante un problema nos venimos abajo, nos encontraremos con sentimientos de fracaso y deazón. Pero si el problema los vemos como un reto, como una oportunidad, nos asaltarán sentimimientos de superación, de crecimiento y de aprendizaje. Muchas veces es importante recordarnos que incluso una patada en el culo, nos empuja hacia delante.
¿Cómo minimizar los riesgos de un posible fracaso? Evaluando el contexto y diseñando un plan de acción. Pide ayuda si lo necesitas porque, de esa manera, la respuesta que obtendrás será de colaboración. No olvides que la empatía es una de las claves para una eficaz comunicación interpersonal.

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